Jesús's profileUn vergel en medio de la...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
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August 29 Arena finaLa fina arena de la playa se adhiere a mi cuerpo como pequeñas piedras preciosas de Verano, un pequeño placer, un pequeño fastidio de tan solo unos días a lo largo de todo el año. Brillan en colores amarillos y marrones dibujando en la estatua los pliegues de la armadura que se oculta debajo de nuestros disfrazes sociales. Entre los dedos, en las plantas, en los tobillos, en manos y brazos con su sabor a sal, a Mediterraneo puro.
El Sol sobre mi sombrilla deja un cielo más azul y un mar más transparente. En el entrar y salir gente del agua, en el romper danzante de las olas y la espuma que desaparece al llegar a tierra, existe la magia de las cosas que no son controladas, que son azarosas, que son bellas sin necesidad de adornos, como una joven sin pintalabios, pendientes o pinturas, limpia de todo lo artificial que crea el hombre. La naturaleza virgen y salvaje que se esconde detrás del hormigón y el asfalto; el arcoiris frente al gris y al negro. He debido perder mi iris, los colores de la vida no están encerrados entre cuatro paredes, han estado siempre aquí, y poco a poco los voy dejando de lado y olvidando. Lo original desvestido, sin mentiras, la verdad real que siempre es hermosa en su diversidad de formas.
Resuena el mar en el interior de una caracola, todo su inmensidad concentrada en la espiral calcarea que dejo de ser hogar de un molusco para ser refugio infinito de la melancolía de la costa. Mis orejas no retienen todos los sonidos y ruidos, todo lo que suena a mi alrededor. Ahora suena el retumbar de un cajón palmeado y los acordes de una guitarra española. La playa llena de vida dentro y fuera del agua. No hay letra, hablan los hombres y las mujeres en las ondas que emanan de forma ritmica de sus instrumentos. Suena a alegría, suena a fiesta, a Verano, a libertad. No deja de resonar el mar, y ahora es un pequeño perro negro que miraba concentrado fijamente el horizonte el que canta con un ladrido inesperado, asustado a no sabemos que novedad; falsa alarma, porque mueve el rabo gracilmente.
El espectador no sabe a donde orientar su mirada, ni sus oidos. Todos los sentidos se llenan, se colman, es como un vaso que tratara de coger todo el agua del oceano. Imposible, cada segundo más lleno que el anterior. Espectador parte de un paisaje temporal pero imperecedero, cambiante, transformandose, irrepetible, pero siempre en el baul de la memoria.
Estatua de arena ductil y flexible que se balancea tanto en mar como una barca como en tierra como la rama que nace a la orilla. Temería partirme por los vientos, las lluvias, los truenos, pero aquí nada me hiere. La sinfonía del oleaje me acuna tranquilamente como una madre a su cría. Aquí surgió la vida, entre Sol, Luna, Tierra y Agua, un Adán o una Eva decidió que el Jardín del Edén no necesitaba nada más.
Con la arena fina se podría construir un mundo nuevo cada día y que la marea lo deshiciera todas las noches para no vivir en la desidia de lo cotidiano. Un castillo con una torre muy alta para la princesa que espera aun la llegada de su caballero andante, una fortaleza de muros robustos para el solitario que no quiere ser parte del mundo, una pequeña cueva rodeada de canales conectado directamente con el mar para quien no tenga la paciencia y quiera ser el primero en montar de nuevo otra vida. Tantas construcciones de arena como personas. No creer más que en la seguridad de que no hay nada eterno, que esa seguridad nos haga ser diferentes y vivir como si cada día fuera el último.
Lástima que tenga que abandonar la playa, y lo peor, desprenderme del tesoro pegado a mi piel, sacudirme toda la arena que se ha pegado a mi cuerpo. July 24 Una noche en la marLos faros del puerto reflejados en el agua inmóvil dibujando caprichosas formas, una pequeña bandada de flamencos atraviesan el cielo formando una flecha con sus cuerpos alargados, algunas gaviotas blancas, solitarias, observan desde lo alto las luces de la ciudad en la torrida noche. Justo al lado nuestro, restos del Imperio Romano me recuerdan que esta noche ha sido repetida por las distintas civilizaciones que ocuapron este lugar desde sus comienzos, ese viejo teatro ruinoso rescatado de la tierra y de las modernas construcciones, frente al nuevo auditorio al aire libre del Parque Torres, similares en sus formas, iguales en su fin; entretener a unas gentes de la rutina soporifera de sus días. Antes y ahora, artistas dedicados que se suben a una tarima o escenario esperando recibir aplausos por su oficio y arte. Sitio desconocido por mi, escondido en lo alto de un monte, robado a la piedra, con la bahia de Cartagena a la vera y la ciudad en el opuesto, donde anoche muchos tuvimos ocasión de ver y escuchar el concierto de Yann Tiersen y su banda. Gradas sin espacio para la expansión, personas por los escalones, de pie en los fondos o laterales, lleno hasta la bandera. Un mundo de ojos y oidos pendientes con espectación a la sorpresa que el compositor nos tenía deparada, porque no es fácil esperar nada del francés. Su éxito tras la banda sonora de “Amelie” le permite hacer lo que desee, y es en esa libertad donde no cabe una clasificación para cada uno de sus discos o conciertos. Sería presuntuoso decir que todos los congregados lo conociamos por alguna de sus otras obras que aunque sean fabulosas no repercuten en el comienzo del interés del gran público por un tipo de música instrumental tan intimista e inclasificable. Para esta ocasión Yann Tiersen solamente tocó dos instrumentos: la guitarra eléctrica y esporadicamente el violín. Nada de acordeón ni de piano, ni por asomo. Si además la banda se compone de batería, bajo, segunda guitarra, guitarra española, piano eléctrico y voces, la mezcla da como resultado sonidos pop-rock duros y románticos, incluso a veces con reminiscencias a Radiohead desde mi punto de vista. Exquisito, como un helado de vainilla en la terraza de un chiringuito a la orilla de la playa en Verano. July 14 ExhaustoExhalando el vapor caliente y fétido que sale desde el interior de mis sucias visceras en continua y rítmica marcha, malgastando el tiempo que marcan las blancas canas que pueblan un espeso fondo negro, hacia ningún lado. En reposo meciéndome sobre este antiguo horno con tostador que derrite los parches de asfalto en la carretera que no llega a ningún sitio. Sudando camisetas por los sobacos, calzoncillos por la raja y los huevos, olor de tórrida siesta veraniega, asquerosa y natural como los pedos, inamovible al refugio de una minúscula sombra donde no se mueve ni una sola hoja.
Siento resecos mi boca y mis labios tras extraer la esencia a la brasa de mi cigarrillo que se consume como el fresco a mi alrededor. Paisaje seco, desierto, yo en el mismo centro haciendo inútiles señales de humo como los indios, en busca de almas errantes perdidas en este infierno terrenal. ¿Quién las verá? ¿Quién se atreverá a aventurarse bajo este Sol destructor?.
El motor funciona pero consume demasiado aceite, deja manchas por todas partes, no solo en axilas y ropa interior. También se mezcla con polvo y más suciedad en suspensión, contaminación bendita. Atrae a moscas como la mierda, ¡qué insecto más estúpido! Se acerca con la esperanza de encontrar una gran boñiga de vaca y solo puede contentarse con una infecta máquina chorreosa y humeante.
Azul intenso y brillante, casi cegador allá arriba, como el único mar a la vista en muchos kilometros a la redonda. Es inalcanzable, queda demasiado lejos y estoy cansado, mis alas se consumieron como la cera; además, seguro que esta más caliente que el agua estancada del Mar Menor.
¡Quiero Luna! ¡Quiero noche perpetua! ¡quiero aire! ¡quiero Mar infinito! y tan solo tengo una puta sombra para esperar que mi cigarrillo se apague, mi sudor se detenga y mis pulmones vuelvan a respirar con alegria sobre un motor en marcha hacia la Felicidad.
May 17 Encuentro mundanoSe me ha cruzado en el camino, salida de entre los hierbajos del margen, una ondulante figura oscura, tan inesperada que ambos nos hemos detenido sorprendidos de nuestra rutina. Nos hemos mirado a los ojos temerosos el uno del otro; los suyos frios, los mios dilatados, y hemos comprendido que no debía haber sucedido ese encuentro porque mi detención y la suya ha dejado al descubierto nuestra privacidad. En su día a día debe evitar en todo lo posible que se le vea, es un animal al acecho, escondido de manera precisa para poder sobrevivir y yo en cambio, ser social (aunque a veces parezca lo contrario) necesito exponerme a los demás, ser visto y reconocido para poder al menos sobrevivir como la culebra. Tras comprobar que la indiferencia y el olvido, cada uno de nosotros en nuestros mundos diferentes, era la respuesta más adecuada a este delicado encuentro, la serpiente se ha despedido ferozmente de mi abriendo sus desencajadas fauces dejando clara su naturaleza salvaje e indomable y tal como apareció, ha desaparecido al otro lado del camino entre las secas espigas de avenate y, por contra, he vuelto a sentir en mis oidos la música del mp4 y el trote en mis piernas. April 18 Salvese quien puedaPuedo volver , Puedo callar Puedo forzar la realidad Puedo doler Puedo arrasar Puedo sentir que no doy mas Puedo escurrir Puedo pasar Puedo fingir que me da igual Puedo incidir Puedo escapar Puedo partirme y negociar la otra mitad Puedo romper Puedo olvidar Puede comerme la ansiedad Puedo salir Puedo girar Puedo ser fácil de engañar Puedo joder Puedo encantar Puedo llamarte sin hablar Puedo vencer Puedo palmar Puedo saber que sin vosotros puede más Puede ser que mañana esconda mi voz, Por hacerlo a mi manera Hay tanto idiota ahí fuera Puede ser que haga de la rabia mi flor, y con ella mi bandera Sálvese quien pueda Puedo torcer Puedo lanzar Puedo perderme en la obviedad Puedo servir Puedo cansar Puedo saber que sin vosotros puede más Puede ser que mañana esconda mi voz, Por hacerlo a mi manera Hay tanto idiota ahí fuera Puede ser que haga de la rabia mi flor, y con ella mi bandera Sálvese quien pueda Puedo, torcer, lanzar, perderme en la obviedad, sentir, cansar, saber que sin vosotros puede más Puede ser que mañana esconda mi voz, Por hacerlo a mi manera Hay tanto idiota ahí fuera Puede ser que haga de la rabia mi flor, y con ella mi bandera Sálvese quien pueda Vetusta Morla April 13 Rocas espumosasHe llegado andando por el borde del precipicio entre el ancho mar y los increíbles monumentos geológicos esculpidos por las fuerzas de la naturaleza.
Camino seguro siguiendo la línea que separa la tierra del agua manteniendo secas mis botas. Me deslizo por la fina arena de la playa hacia donde sale el Sol en busca de la roca maltratada por las olas y las mareas.
Pocos seres vivos se adentran en este yermo rincón donde el agua es salada y la brisa continuo azote. Algunos sellan con raíces las diminutas brechas en la piedra, otros simplemente se pegan con sus ventosas a la misma, dentro de pequeñas pozas y charcos que les cobijan y alimentan.
Así debía ser el mundo en sus inicios, un paisaje en lucha continua por la existencia, una vida emergente en busca de su lugar.
Tratando de no caer entre espumas, remonto pequeños repechos que siempre acaban en una boca abierta que maximiza el sonido del oleaje. Sonido incesante en continuo movimiento, distinto siempre del anterior, impredecible la fuerza de la siguiente en el rompiente.
Detengo mis pasos cada poco para echar la vista atras y se me aparece extraño el camino recorrido, no quedan huellas ni señales de mi paso por lo que queda a mi espalda y confunde mi espíritu la incertidumbre de mi progreso, no se si avanzo o retrocedo, o aun más molesto, no se si permanezco estático y es mi alrededor lo que muta.
Allá a lo lejos la línea del horizonte siempre es la misma: plana, recta, perfecta, infinita. Por el contrario mi silueta desubicada no encuentra el sitio por el que encajar en este cuadro.
Aparezco en un anfiteatro natural de color blanco con las líneas de los sedimentos fosilizados, en un semicírculo cuyo vértice aparece sobre la línea de costa, en suave pendiente hacia la sinfonía que la Luna y los vientos componen en cada segundo para deleite de un público invisible. Unas veces agitado, otras más pausado, pero sin lugar para el silencio. Y es aquí sentado donde te creo haber visto, donde no sé si por imaginación, por mis sueños, por mi intuición se que un día estuviste dirigiendo la orquesta, deteniendo el Universo y comprobaste que bella es la soledad. April 08 Revolución XIX"La gran renovación del mundo consistirá acaso en que el varón y la mujer, libres de todos los extravíos y disgustos, no se buscarán como opuestos, sino como hermanos y vecinos y se juntarán como seres humanos para llevar juntos con sencillez, seriedad y paciencia, el difícil sexo que se les ha impuesto."
Rainer Maria Rilke March 10 Una de vaquerosSe oía detrás de un montón de paja el tracatá de un tractor al ralentí mientras las vacas tumbadas en el cercado me miraban tranquilamente mientras rumiaban. Seguí los sonidos en busca del vaquero que supuse maniobrando tras las alpacas. Rodeé la amarillenta paja y me encontré con Diego y Juanjo charlando a gritos, calmados pero chillándose para vencer el estruendo del motor en marcha.
Sigilosamente arropado por tanto ruido llegué a su altura hasta que notaron mi extraña e inesperada presencia; con aquella música de fondo habría sido inútil tratar de mantener una conversación normal. Ambos a la vez dejaron de hablar durante un instante, como si aquello que discutían fuera alto secreto, pero poco después, Diego, el más anciano de los dos, con su hablar atropellado pretendía zanjar el tema pidiendo consejo sobre una cura para sus vacas a lo que Juanjo respondió como siempre había hecho, sentado en lo alto de la máquina, con desganas y sin explicaciones.
No comprendía al principio muy bien de que hablaban, así que les consulté sin miramientos si les podía ayudar, pues para algo soy veterinario. De nuevo el silencio en sus rostros, y miradas entre ellos y hacia mi. Esta vez fue Juanjo quién habló, contándome que Diego tenia un problema con una de sus vacas, y sin dejar que terminara este te lanzó a detallarme el caso, escuetamente, sin sentido; solamente un traductor de Chino podría haberme explicado que quería contarme. Desconcertado traté de que se hiciera entender mediante preguntas cortas y sencillas, o al menos eso pensaba a priori. La primera en la frente, como casi siempre. Le pregunté por la conformación de la vaca enferma a punto de parir, a lo que Diego respondió lo que corresponde: “¿La qué?” Enseguida Juanjo entró en mi juego actuando de traductor para ver hasta donde quería llegar con mis preguntas, y a la vez, juzgar mis conocimientos. La suya fue una pregunta más sencilla: “¿Está gorda o flaca la vaca?”. Por fin estábamos los tres integrados de una extraña manera en una conversación a trompicones. Si no sabes aun la respuesta de Diego, te diré que es la más común entre los ganaderos orgullosos: “Pues normal”. Poquito a poco fui acopiando los pocos datos que pude para realizar un diagnóstico presumible, siempre encauzado hacia alguna de las enfermedades más comunes en las cuadras.
Cuando tenía suficientes respuestas y más preguntas habría resultado innecesarias, concluí que sufría una Cetosis, una toxemia de gestación. Otro error, si tú que lees no sabes de lo que hablo, aquel que vive pegado a esos grandes rumiantes más tiempo que en su casa, solo sabe de lo que oye y ve pero las palabras técnicas que puede retener es difícil que las llegue a comprender. Otro capotazo de Juanjo me auxilio, aunque objetando que eso era más común después de parir, no antes.
Bueno, bueno, bueno, en ese momento no habría habido forma de hacerme comprender por los dos. Solo para explicar el porque de mi diagnóstico tendría que tirarme media hora larga divagando y con dudas de si Juanjo podría seguir en ritmo de mis razonamientos. Mala idea, así que opté por recomendarle un tratamiento con suero glucósido intravenoso, metionina líquida y un protector hepático. De inmediato los ojos y las orejas de Diego se dirigieron al volante del tractor desde el que escuchó los nombres comerciales, es decir, lo que ponía en las etiquetas, pues Juanjo al ser más joven conocía mejor y comprendía muchos de los tecnicismos de la jerga veterinaria.
Acabó siendo el vaquero al que visitaba el que se llevó los aplausos por su profesionalidad y sus conocimientos. Yo en cambio ya me estaba cansando de hablar tan alto para que nadie me escuchara, por lo que decidí retirarme a esperar que acabara de hacer lo que estuviera haciendo encima de aquel molesto aparato a un lugar mucho más silencioso, aquel desde donde las vacas mascaban su rumia apaciblemente. March 08 Arroz con conejoEn cada hogar, por raro que parezca, existe un plato característico heredado de madres a hijas para celebrar acontecimientos especiales o como en mi caso, prácticamente todos los fines de semana y fiestas de guardar. Sin saber como, se instala en el subconsciente personal como una tradición que religiosamente hay que cumplir pero de la que uno nunca se aburre porque conlleva siempre aires festivos. La rutina, sinónimo de desidia, no tiene porque estar reñida con la alegría, y al tratarse de una comida nunca habrá dos iguales, tanto por el plato que puede salir más o menos caldoso, más o menos salado, como por la conversación con la familia pues en siete días pueden pasar infinidad de cosas.Por increíble que parezca solo el arroz con conejo de mi madre consigue reunirnos a la mesa a todos mis hermanos a la misma hora, que la marca siempre la llegada tardía y agitada de mi padre del huerto, y no la retirada del fuego del arroz, como sería la normal. Es el único día en el que librados del trabajo y los agobios nos organizamos para poner la mesa, y solo cuando estamos todos sentados nos ponemos relajadamente a degustar nuestras cucharadas.Antes de eso, esta la elaboración tranquila y sin prisas en una paellera grande de raciones para seis o más comensales donde a mi me toca dar delicada muerte al conejo. Cada vez me parece que los elige más pequeños, aunque una vez cocinados no se cómo siempre sobra un poco, así que tengo que fiarme del criterio de la cocinera y dejar a un lado mis conocimientos de cunicultura.Por norma, en casa, se abusa del limón en el arroz, tanto que si no hay en la despensa salimos inmediatamente al huerto a coger unos cuantos, y del pan para acompañarlo. Eso es algo que solo he podido comprobar moviéndome por otros ámbitos, comiendo en casas ajenas lo que se supone que también es “arroz con conejo”, porque el que llevo tomando desde chico, bien en casa de mi abuela, bien en la mía, nunca me ha sabido igual que el de las maestras. Costumbres estrafalarias de mi familia. Como también es particular comérnoslo con cuchara y no con tenedor, lo que me resulta extraño e incomodo; para más rarezas, la cotidianidad con la que a veces mis tíos y mis padres no usan platos, sino que con la paellera en el centro de la mesa van tomando la comida, dando cada uno cucharadas a su lado menguando de los bordes al centro todo lo que hay.Particularidades y rarezas en las que me siento a gusto, y de las que disfruto arropado por los vínculos de sangre, típicas de un rincón escondido de la huerta del Segura.February 25 Un horario optimizadoLos días van pasando, día a día, poco a poco, en un transito que me adormece y aburre, pero nunca son iguales.
Echando la vista a atrás te vas angustiando más y más con lo que se me viene encima, con los nuevos encargos, las nuevas premisas y órdenes que me obligan desde el trabajo (debe ser lo que llaman estrés). Aumentan las demandas de esfuerzo, y más austeridad, aguantar es lo que se pide, pero con más peso a la espalda, sin tener en cuenta que en algún momento se nos va a partir el espinazo.
Sin aliento, la boca se reseca, el entendimiento se confunde y la alegria va dejandose para otro día, quizás para el fin de semana ¿quién sabe? a lo mejor para el mes que viene, se queda como un lujo al alcanze de muy pocos.
En la mirada, el brillo se vuelve opaco, y las palabras van perdiendo el entusiasmo y vigor que precisasn para ser oidas, o al menos escuchadas. Ya solo queda compararte con un trapo viejo al que a pesar de verle los agujeros les sigues pidiendo que limpie como el primer día, y no solo eso, sino que además lo haga mejor que al principio. ¿Cómo era al principio? Prefiero no acordarme porque eso todavía me hace sentir peor.
La libertad de un sonrisa queda cautiva entre los dientes apretados, el grito de angustia también se queda sin sonido por falta de aire. El laberinto en el que un día entre triunfal va enredandose y no encuentro la salida, esa que otras veces fue tan fácil. ¿Qué pasará mañana? ¿Que más me van a pedir?.... Me exprimiran como una naranja, me sacaran todo el zumo que tenga en mi interior y después aprovecharan mi corteza para todavia extraer algunas esencias ¿es eso?
En la cama que antes me cobijaba tranquila y sin sobresaltos, durmiendo como un santo, ¡joder! ni dormir en paz puedo con tanta amargura, con tanta exigencia, con tanta incertidumbre. La cabeza no para de imaginar nuevos metodos de tortura de los que el alma humana nunca está saturada.
Compongo mis días en lápiz y papel, y eso no es suficiente.
Pernocto en lugares muy alejados de mi hogar, cada vez de forma más frecuente, pero tampoco resulta suficiente.
Los números demuestran un ligero crecimiento en el rendimiento con respecto al año anterior, cuando todo el mundo sufre un descenso grave, pero aun así chaval estás por debajo de lo que puedes.¡vaya!
No tengo malos vicios, ni despilfarro, ni si quiera robo material de oficina, pero mis gastos en relación a mi rendiemiento ahora son los más levados de la empresa.....
Con vaselina sería todo más fácil.... entraría todo, todo y todo.
Conozco mis reacciones, conozco mi forma de actuar y de pensar. Todavía recuerdo a un profesor de la carrera que muy cortes me dijo que yo era una persona demasiado directa y muy poco diplomática. A lo mejor con los años me he vuelto menos directo, pero empiezo a sentirme como los putos israelis frente a la amenaza palestina. Otra vuelta de tornilo más, un poquitin y ya está, venga que no es nada... pero tengo un parte muy masculina que define muy bien todo lo que esta pasandome.
Me están tocando mucho los huevos, si, y se me están hinchando, y no se a quien va a pillar por medio, pero como me exploten soy capaz de ponerlo todo perdido de mierda. Ya sé que no es muy poetico ni bello, pero en este momento no puedo expresarme de mejor manera.
P.D. Todo viene porque mi empresa pretende controlar todo mi horario diario, desde a que hora estoy en tal sitio, hasta cuando salgo, cuanto tardo en llegar de aqui a alli, o donde como, meo o cago.... para optimizar el gasto. February 05 Tú, GarfunkelDesmemoriado quiero estar,
para ser olvidadizo, y desatender lo nuestro, si es que alguna vez hubo algo de eso, me miras bien y te das cuenta de que todo se nos fue a la mierda, el tejado lleno de piedras que nos cubren de distancia, se nos va ya el santo al cielo, por querer ya ni te quiero,
si no es así lo omitiremos. Que mala memoria, que mala memoria...
te mereces mi consenso,
la catastrofe fue inmensa,
tu a bailen yo a baifugona,
ya no se aceptan mas bromas,
tu me hablas de colchones,
yo te agobio con canciones,
de deseos miserables,
de una vida de desastres,
sonaran todos los clasicos y un quejido lastimoso,
varios puntos de sutura,
todos los cliches de una ruptura.
Que mala memoria... y ahora compartirmos noches,
con el primero que pasa,
y abrazamos las cucharas,
para ver si alguna encaja,
y si trae comida china,
el chino del oso panda,
de repente se me enfria
y el arroz se me atraganta.
Yo soy simon tu garfunkel, yo soy simon tu garfunkel... The New Raemon
Album "A propósito de Garfunkel"
January 27 Un contorno en la esquinaAcurrucado junto al portal esperé en la helada noche acompañado de Paul y John a que te hicieras visible. Mi precipitación y mis ganas no hallaron el efecto sorpresa que suponía. Encogido de miembros en una pequeña esquina con la cabeza pegada al pecho embutido en mi cazadora me escondía de los fríos soplos desapacibles que estos días asustan al más fiero. Las palmeras con su tronco en imposible curva y las copas de los árboles en ostentosos balanceos daban la impresión de poder ser arrancados de la tierra en cualquier momento, y como ellos, yo me agarraba al suelo tan solo lo suficiente para tenerte en frente.
El paisaje, a la luz de las farolas de la calle, monótono y aburrido tan solo dejaba ver una brillante estrella en lo alto, justo en el filo de las cornisas de la línea de edificios en la que me refugiaba como un mendigo.
En mis oídos la auténtica música que conocí casualmente mutada en oraciones y salmos de los coros de la iglesia donde me dieron la Primera Comunión. Los originales son mucho mejores que los artificios de una degenerada versión católica apostólica y romana. Esa compañía fabulosa que nunca acaba de aburrirme y que deshace el tic-tac del reloj me abstraía de ese ambiente hostil que me obligaba a cerrar los puños y apretar los dientes, mientras por otro lado la melodía me difundía un cálido sentir que adormecía mis párpados y relajaba mis labios.
El tiempo allí pasado no se contarlo, pero pronto llegaste y mi poco juicio desconectó de todo cuanto a mi alrededor estaba para estar solo pendiente de ti. Ni estrellas, ni viento, ni farolas, ni árboles, ni nada más.
Y todavía eres capaz de preocuparte por hacerme esperar, mientras que yo podría quedarme mucho más tiempo. ¡Qué tontería! January 11 Mininos CaserosLos gatos que merodeaban por mi casa son cada vez más esquivos y menos numerosos, un referencia viva que avisa de forma alarmante sobre el cambio radical que ha sufrido el tradicional ambiente de la huerta murciana. Como en al caso no tan distante del Lince Ibérico, los gatos domésticos de campo sirven como marcadores para entender las importantes modificaciones que hemos provocado a nuestro alrededor en poco tiempo es pos de la civilización.
Sin prestarles mucha atención, como siempre ha sido, solamente han logrado aguantar la presión humana apenas un par de ejemplares no muy lozanos en esa semilibertad acordada, cuando no hace tantos años era posible tener a la vez en las cercanías de cada casa una gata amamantando a su camada de gatitos.
Su ancestral misión era sencilla, la misma que ahora parece faltarles, cumplir el contrato que según los historiadores firmaron con el ser humano en las puertas de algún granero del Egipto de los Faraones: Proteger las viviendas y sobre todo las despensas de roedores, pájaros y otros pequeños ladrones a cambio de techo y algún que otro resto de comida en las épocas de falta de trabajo. Desde las orillas del Nilo proliferaron por su buen hacer alcanzando todos los confines de la Tierra acompañándonos hasta la actualidad, pero por el camino transformándose en algo que en parte es animal y en parte algo distinto resultado de la unión existente desde hace millones de años. Una ligera mutación que les ha permitido prosperar.
Ahora muchos de sus hermanos felinos más sofisticados y perezosos han comprado pisos, chalets, dúplex a base de arrumacos, ronroneos, maullidos y juegos, olvidándose en parte el instinto, y dejando a sus pobres familiares del campo olvidados. Mientras los urbanitas tienen asegurado el plato lleno todos los días, aquí deben buscar y rebuscar duramente entre nuestras pertenencias para poder llevarse algo a la boca.
Ya no se cultivan cereales en los bancales, ya no se ven acequias por las que corra continuamente el agua, ya no hay cuadras de cerdos o vacas, no existen pajares, no queda apenas nada de la identidad rural de la huerta, ni tan siquiera el gato atigrado tomando el Sol en el porche. El asfalto y el hormigón acaban con todo lo que suene a vida, y por si fuera poco, además los coches multiplicados en carreteras cierran sus territorios de trabajo convirtiéndose en mortíferos peligros.
¿Cómo recuperar los Linces, ¡ejem! Digo … los gatos de campo?
P.D.: Mi perra Kiara no entiende cómo puedo pensar en gatos. Yo la verdad que tampoco lo sé, pero ella debería entender que si no existieran, no podría correr detrás de ningún animal. January 10 NegaciónEl suspiro helado humeaba escapando por sus silenciosos labios rojos de carmín tras la corta carrera que sus tacones permitía tras aquel autobús puntual que no las esperó. Y allí a solas en la oscura parada se miraban sorprendidas por el mutuo esfuerzo inútilmente realizado. La fría noche sobre sus peinados no les daba ni un segundo de tregua, cargada de sobresaltos y aventuras.
Habían consumido todo el horario comercial de la ciudad despreocupadamente detrás de todo tipo de prendas, a contrarreloj comprando en una imperiosa necesidad rebajada hasta el cincuenta por ciento.
Mentalmente recorrían de nuevo todos los dorados escaparates y tiendas de moda por las que pasaron, desde las zapaterías pasando por boutiques hasta las sombrerias, recapitulando donde malgastaron ese ínfimo instante que las había dejado colgadas con todas sus bolsas. Se negaban una a la otra sin decir palabra por ser mas lenta en decidirse por esto o por aquello, por comparar uno u otro precio, sin comprender que el peso que agarraban en sus delicadas manos era el principal culpable de su retraso.
Adivinaban por las marcas rotuladas sobre las bolsas multicolores el contenido de cada una de ellas en un ridículo juego sin fin, pero siempre acababan por echar en falta alguna cosa, algo sin importancia, como todo lo demás. Tickets de compra y boletos de un valor por debajo del normal, gangas de temporada, toda una oportunidad que no podía dejarse escapar, pero el autobús ya no se veía por ningún lado.
Esperar agotadas tras una fatigada tarde de trabajo de aquí para allá a un nuevo coche que no pasaría hasta la siguiente mañana. Inconscientes de su mala suerte que las relegaba a una paciencia sin fruto pues aquel era el último de la línea para su casa. ¿Qué podían hacer salvo esperar rodeadas de múltiples paquetes?
Incapaces de resolver el regreso, hicieron aquello que su instinto más primitivo les indicaba, porque la respuesta no estaba en sus bolsos, sus vaqueros, sus camisetas, sus tangas ……
” ¡ Mamá! El autobús no nos ha esperado. Te esperamos en la parada" December 30 ApoteosisEl fanfarrón y sabelotodo ha vuelto a aparecer tras un tiempo sumido una extraña ensoñación de sumisión y pasividad, se ha revelado de nuevo con su tosca naturaleza hostil y a traición. En sus gestos y forma de actuar denotaba la característica falta de interés por los comentarios y consejos que de buena fe, basados en los estudios y la experiencia de hace ya algún tiempo que reparto gratuitamente. Pero en realidad estaba actuando otra vez para pillarme con las defensas bajadas. No es que no le importaran lo mas mínimo, es que los rechazaba todos, odiando cada vocablo que emitiera, entendiendo que mi presencia ante su persona era una declaración de guerra. Dialogar, razonar, conversar y discutir se convierte entonces en el mayor de los suplicios, un aburrimiento vacío del que no hay escapatoria. Tiempo malgastado para quién cree estar por encima de todo conocimiento, de todo entendimiento, del bien y del mal, vamos que parece una asamblea del Congreso de los Diputados. Llego a veces a no saber que palabras usar para hacerme entender, porque hasta dudo de mi vocalización o de mis tecnicismos, en un intento vano de ponerme a su bajo nivel intelectual, eso lo llena de orgullo, eso le anima en la batalla imaginaria que libra contra mi en su interior. Solo le importa la victoria final. Atiendo estúpidamente entonces a las réplicas, a cuantas patochadas salen de su boca, que dudo a conciencia que sean de su cosecha, porque en ese caso podría llegar a compadecerle y entender mejor alguno de sus argumentos. Pero sirviendo referencias a antiguos colegas de profesión que no conozco y dudo que llegue a conocer, pues suenan a la época de María Castaña, o de compañeros suyos que han transmitido oralmente la experiencia de cientos de hombres acumulada entre tabernas, mesones y bodegas, como para escribir otra Biblia, ante semejante historia mis argumentos no sirven ni para contradecir, ni para aclarar si por un casual ha acertado casualmente en algún punto de lo que tratamos. Me tiene contra las cuerdas. Tan solo resta la rendición, a la espera el elogio de sus saberes, el ensalzamiento de su sabiduría popular y el aplauso por sus dotes de ponente. Lo contrario sería injusto para él. ¿Y para mi? Sencillamente toco retirada ante tanta pedantería injustificada, con el rabo entre las piernas, cansado de oír cacarear sinsentidos. December 16 ConvencionalNinguno terminamos Derecho aquella Primavera del 68 que desafió leyes y convencionalismos, mientras bebíamos cerveza apoyados en los mostradores estudiando las etiquetas de las botellas. Una noche de borrachera acabamos en un calabozo del centro junto a otros compañeros de carrera. Allí dentro germinó nuestro deseo de cambio, uniéndonos a desconocidos que defendían un nuevo mundo mediante huelgas, manifestaciones, encierros y barricadas que reventaran aquella sociedad caduca y gris de nuestros padres. Esperábamos apasionadamente conseguirlo con adoquines y hogueras, mas la llama se fue apagando, destruyendo la cálida sensación de camaradería, encontrándonos desconocidos al volver a clase de nuevo.
Microcuento Para Concurso "Relatos en Cadena 08/09" December 11 Socio de la soledadSoy todo corazón y eso me hace mal
soy muy sensible a la belleza
por eso pierdo la cabeza con tanta facilidad
socio de la soledad
Otra vez perdido en mi sentimiento,
nunca miento siempre digo la verdad,
con el primer beso casi siempre voy preso
socio de la soledad
Tantas ilusiones convertidas en canciones
por cada mujer que conocí...
Esta vez no sé si gané o perdí
pero sufri y también fui feliz
No puedo vivir siempre soñando
tengo que aprender a ser más duro
el futuro me estaba esperando ahora
me está ahorcando la ilusión.
Si me arruino fue la fuerza del destino
no puedo prometer lo que no sé
acabo de darme cuenta que me falta frialdad
y me siento cerca de la soledad.
Tantas ilusiones convertidas en canciones
por cada mujer que conocí...
Esta vez no sé si gané o perdí
pero sufrí y también fui feliz.
Soy juez, abogado y condenado
tengo una espina clavada en el costado ¿y qué?
Si no puedo ser el dueño de tu bondad
hoy me hago socio de la soledad.
En tu cara se te nota que sufriste
a tus ojos se les nota que han llorado
no renuncies, por favor, al amor equivocado
no te olvides tan pronto de mi.
Andrés Calamaro.
November 25 Más amar y menos maltratarSe dice que estamos en el Siglo XXI, que todos los sociologos y filósofos coinciden en que este será el tiempo para la nueva revolución, la que tiene que ver con el cambio hacia una sociedad más femenina, más igualitaria, en la que la mujer tendrá papel de protagonista, alcanzando cotas impensables en el siglo pasado. Pero aunque tan solo estemos en el comienzo de esa nueva era que se predica, aun existe desgraciadamente una pesada carga que impide esa evolución. Hombres (por el sexo que guardan en sus calzoncillos) que no quieren ver la realidad, cuya mentalidad ha quedado en los tiempos de las cavernas, y que todavía utilizan su fuerza física contra sus madres, hermanas, hijas y compañeras.... son muchas personas, diria que la mitad de la población del mundo, las que todavía se encuentran amenazadas por ese reducto de violencia machista (algunas habrá que la apoyen de forma consciente o inconsciente, todos conocemos un caso en particular).
Hoy fui con mi madre a reunirme con otras personas en la Plaza de Santo Domingo para dar nuestro apoyo a las mujeres maltratadas y rechazar a los maltratadores con motivo del Día Internacional para la eliminación de la Violencia contra las mujeres. Una convocatoria que no consiguio reunir ni a un centenar de personas, y de genero masculino, poco más de un decena.... algo desesperanzador. Con un mensaje claro puesto en pancartas y colgado de los cuerpos de muchos, han recordado todas las asesinadas en su propia casa por alguien que decia amarlas. Formando un corro alrededor de una gran bandera con el simbolo contra la Violencia de Genero han leido un manifiesto, se ha guardado un minuto de silencio y poco más.
Poco después en los típicos corrillos que se forman, pude enterarme que el Ayuntamiento de Murcia habia convocado a última hora otra reunion, más institucional, en la puerta del Ayuntamiento, que no aceptaron los convocantes de esta por el añadido político y las suspicacias por el oportunismo de los responsables de la alcaldía de Murcia. Una desunión que decepciona bastante, y que califica por si sola a las personas responsables de dirigir mi ciudad (propaganda y yasta).
Mis sensaciones son tristes, tanto por las dos reuniones separadas por unas calles aunque con un mismo mensaje supuestamente, como por la poca afluencia que se ha producido. No sé que tiene que pasar para que esta lacra llegue a considerarse tan grave como el terrorismo etarra, que al cabo del año las cifras hablan por si solas ("Cada 18 segundo una mujer es maltratada en el mundo"). November 24 EscobazosDe poco ha servido barrer el porche y la terraza, todo se ha vuelto ha llenar enseguida de hojas y semillas de palmera, como si todo el trabajo hubiera sido en vano. Limpiar la calle es frustrante, siempre parece quedar sucia, y lo poco que se adecenta, no dura ni un día. Ya sea por el viento o la lluvia, el polvo o la basura, reaparecen de forma continua los montoncitos de porqueria en el mismo sitio. Aunque sé que si dejara de barrer esos montones no quiero imaginar que dimensiones llegarian a alcanzar.
De forma similar voy "barriendome" a base de andar, la suciedad de los días vividos que se va encostrando sobre mi alma (o lo que sea la experiencia vital) para poder estar un poquitin más pulcro. No sé como me está saliendo este simil, pero he de reconocer que no hago más que limpiar por fuera y por dentro, y nunca quedo contento con el resultado. Todo carece de un fin, de tener importancia, pues al poco reaparecen las manchas y la basura a mi alrededor, creiendo haberlas tirado al contenedor.
Hacia delante sacudiendome la caspa que cae en mis hombros, el barro que pisaron mis botas, rasurando los pelos de la barba, y siempre vuelve todo como si no hubiera pasado nada. No hay modo alguno de librarse de esas cargas cotidianas, o de algunas aniguas penas. Ni siquiera derruirlo todo y volver a construirlo nuevamente de una manera mas bella, más impecable, más aséptica podría evitar que resurgieran vicios y fobias pasados... yo que sé.
Hay que ver lo poco locuaz que puedo ser cuando me encuentro en un callejón sin salida. Porque no la hay, tan solo más escoba y recogedor, otro día más. November 23 JazmínAcabaré pronto, antes de que pueda escuchar una palabra más. Antes de que te des cuenta me habré ido con mi abrigo sin decir nada a las oscuras calles silenciosas y solitarias, con la mirada fija en los adoquines, sin otra intención que cuidarme, sin más razón que cuidarte. De lo que pude decir no habrá huella, de lo que pude hacer no quedarán restos, limpio e inmaculado, solamente ofrecí una pequeña dosis para no molestar.
En las noches que confias atraparme un solo respiro, no legaré más que una suave fragancia perecedera, escondida detrás de egos más altos, de cuerpos más ágiles, de sonrisas más luminosas, de ojos más brillantes. Yo quedé voluntariamente tapado por tanto talento, y cuando la luz estuvo a punto de llenarlo todo, partí entre sombras para marchitarme a escondidas y después poder recobrar energías que permitan llegar a otra extraña noche de jazmín.
No quieras saber más que yo, pues no conozco los mecanismos biológicos que me hacén tan frágil. Pero tampoco sientas pena ni lástima, simplemente es que mi variedad es de una naturaleza poco común, y quizás incapaz de someterse a las convenciones sociales, lo que me lleva a quedar excluido del mundo.
No hay puertas, ni cerraduras, ni cerrojos que contengan la libertad de mi espiritu, y es en noches frias, cuando me abandona fugazmente de los lugares concurridos por incapacidad.
Aunque no puedes oirlo, es el silencio, el tuyo y el mio, el que ya acaba. No hay más, solo un olorcillo que no pudiste ver de donde provenía, que tu nariz apenas reconocía ni recordaba, pero que se fue. |
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