Jesús's profileUn vergel en medio de la...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
July 21 En la CrestaUna tercera persona ajena a mi anda a través del sendero de línea blanca y verde pintada en la piedra. Anda y nada más, dejando atrás lo cotidiano, la desidia del día a día, sin pensar, solamente concentrada en el camino, en sus pies y en respirar.
A través de la tierra seca y la dura piedra trata de no perder las señales. Ni el sudor ni el cansancio paracen hacerle desfallecer en su empeño por perderse en sí mismo.
Un corredor fugaz pasa por sorpresa a su lado, pero alli donde unos hacen ejercicio él busca paz. Entre inmensos pinos espesos, acebuches, abetos, algarrobos y algún ciprés escucha el sonido hipnótico de la vida en la montaña. Cigarras a miles encaramadas a los troncos cantando al sofocante calor del Verano, y por encima suyo, el baile de las copas de los árboles con el susurro refrescante de un viento apenas perceptible sobre el asfalto. No puede hacer más que detenerse el paseante a recibir el soplo que aligera el sudor sobre su cara. Escuchar la música de la tierra en compases desordenados, perfecta melodía de la tarde.
Y a lo lejos, el eco de una campana rompe el encanto, anunciando que el tiempo no se ha detenido para la humanidad que habita en valle del romano Thader. Podría serle fácil suprimir este dato y confiar en que no hay más horas que las que se disputan el Sol y la Luna, pero le resulta imposible escapar de la esclavitud del tiempo; no se quitó de la muñeca el reloj añadido, que como la campana, le hizo caer en la cuenta de su inutil fuga.
Baja por un cañón peligroso lleno de piteras y palmitos a la aventura, lugares por donde el escasa agua que derrama la lluvia fugaz debería resguardar, mas solo encuentra su rastro labrado por miles de tormentas. Ni una sola gota que alivie su sed, apenas el frescor que le ofrece la sombra de las altas paredes naturales a ambos lados del sendero de línea blanca y linea verde.
Asciende en zig - zag al Castillo de la Luz que tantas veces había visto por la ventanilla del coche cuando iba con su familia a las zonas recreativas de El Valle. Cuesta encontrar un sitio donde agarrarse, el monte está pelado en toda la ladera que rodea la fortaleza. Una vez en lo alto, arruina su sueño de niño contemplando las piedras caidas que antes pudieron edificar su imaginación. Pero desde esa atalaya vislumbra cual oasis la fértil huerta, o sus restos también, verdes oscuros rodeando y alimentando a la mole de ladrillo. Se orienta como buen murciano desde el campanario de la Catedral para buscar los lugares conocidos allá abajo, pero no es capaz de distinguir desde tanta distancia. Puntos difusos salpicados de gruas metálicas de construcción y estructuras de hormigón sin acabar, cual colmenas, altos y resplandecientes espejos de cristal, edificios modernos de oficinas flanqueando los límites de la ciudad, intentando competir en majestuosidad con la seña de identidad de Murcia, su Catedral.
Plantado como un árbol de los que quedan a su espalda, así, incapaz de distinguir y ubicar su hogar, resopla de satisfacción pues al fin parece haber logrado su objetivo, perderse un rato. July 19 PeticiónNo he tenido mas remedio que acceder a las reclamaciones de algunos cuantos amigos que querian anotaciones sobre los libros que engrosaban la lista de la Biblioteca Actualizada. No prometo grandes comentarios de texto como los que tuve que aprender a hacer en COU para la Selectividad, solo unas lineas como comentario tras su lectura.
Como veis no soy ajeno al universo, ni tan malo como debería (aunque podria si me lo propongo).
Además para hablar de libros y opinar siempre podria hacerse a traves de los Mensajes que permite Windows Live. July 06 DrexlerA la luz de las estrellas, entre la sinfonía nocturna de grillos y ranas, saltó elegantemente desenfadado y tímido a la vez, acompañado de su solitaria guitarra.
Desde todos los puntos, personas de todas las edades: niños, adolescentes y viejos ocuparon sus lugares de forma ordenada sin necesidad de acomodador. Sorprendió ver antes de la apertura de puertas como todos en sielncio guardaban respetuosamente cola, como después tomaban asiento sin prisas y esperaban sin armar jaleo, y es que cuando algo es gratis, tiemblo al pensar que pueda parecerse al Entierro de la Sardina.
Al fresco del Noroeste murciano, esperé pacientemente, ansioso entre cigarrillo y cigarrillo. En el patio del Museo de Música Etnica de Barranda que no conocía, encontré a mi lado a un profesor de escuela que me explicó las maravillas que contenía el edificio, me llamó la atención que yo fuera un auténtico ignorante de la importancia cultural del recinto, también me habló de que otras actuaciones había podido ver en aquel mismo lugar con motivos de anteriores ciclos de "A la luna de Barranda" como Luar na lubre o Amancio Prada.
Y como si de un reloj suizo se tratase, a las 22:30 justas salio el uruguayo Jorge Drexler, licenciado en Medicina, y desde hace ya unos cuantos años poeta.
Su humildad estremece, el celebrado galardón que le concedio una academia yanky nunca reluce, nunca importa, es más, en su forma de ser y estar, dialoga muy respetuosamente con el público y accede a tocar peticiones.
Vestido con americana, camisa blanca, corbata negra y Converse, acompañado unicamente por su guitarra (anoche tuvo que afinarla a mitad porque no estaba acostumbrada a tocar en especios abiertos) y unos samplers de fondo, repasó las canciones que normalmente no toca. Tuvo tiempo de cantar "Volando voy" de Kiko Veneno, o en italiano "Lontano, lontano", cantó "Al otro lado del rio" a capela. Pero a mi la que más me emociona y gusta es "Frontera", y por suerte la tocó, acompañada de una reflexión a un espectador excitado que le ofrecio España como segunda patría, y él, sentado en su taburete, simplemente respondió: - Está bien, sí, muchas gracias, pero tengo el defecto de preferir más amigos que patrias.
|
|
|